El pistacho, típico fruto seco de Oriente Medio, es un gran proveedor de sustancias nutritivas, sobre todo a nivel de minerales. Es muy rico en hierro, potasio, fósforo, magnesio, calcio, cobre (este oligoelemento es responsable de la buena asimilación del hierro) y muy bajo en sodio. El 50% de su peso está compuesto por ácidos grasos, predominando los monoinsaturados. Posee un alto nivel proteico, lo que lo hace un alimento super energético.
En materia de vitaminas, destacan la B1, B2, B3, B6, E y ácido fólico. Es muy útil en anemias, problemas nerviosos, estados de debilidad, problemas de crecimiento y trastornos hepáticos.
La luteína y los carotenos que posee, protegen la vista. Se ha asociado el consumo de pistachos con una menor incidencia de cataratas, degeneración macular y pérdida de visión, así como con una buena percepción visual nocturna.
En exceso, igual que los cacauetes, pueden ser indigestos.
Lleida