Lino dorado

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Descripción

La semilla de lino posee una concentración de más del 20% de su peso en omega 3. Junto a la chia, son las únicas fuentes vegetales con predominio de omega 3 sobre los omega 6, tanto en las semillas como en el aceite. Tiene un alto contenido de potasio, fósforo, magnesio, calcio, zinc, hierro; vitaminas B, C y E; enzimas y fibra soluble (mucílagos).
El lino es el vegetal con mayor contenido de fitoestrógenos que ayudan al equilibrio hormonal femenino y reducen el riesgo de cáncer. Estas fitohormonas protegen especialmente contra tumores intestinales y de sensibilidad hormonal (mama, endometrio, próstata).
Los mucílagos presentes en el lino, son fibra soluble que además de activar la función intestinal, nutre la flora, neutraliza el exceso de acidez, estabiliza la glucosa en sangre y regula el colesterol.
El consumo regular de lino ayuda en problemas de piel seca, psoriasis, acné, eczemas, síntomas menopáusicos, colesterol elevado, presión alta, estreñimiento e inflamación intestinal. Además resulta útil en afecciones más complejas como la esclerosis múltiple, lupus, enfermedades mentales, problemas cardiovasculares y circulatorios, diabetes, reumatismo, tumores y síndrome premenstrual.
La medicina ayurvédica indica el lino para regenerar el tejido pulmonar, tanto en congestiones, afecciones crónicas o procesos degenerativos (tumores).
Tanto con la semilla como con el aceite de lino, conviene ser prudentes en su consumo, dada la presencia de algunos antinutrientes como la lineina, una proteína de efecto purgante y con factor antagónico de la vitamina B6. Más allá de esto, el consumo de un par de cucharadas diarias de semilla o aceite de lino, no ofrece ningún tipo de riesgo. Según la medicina china, el lino se utiliza como remedio laxante, como antiinflamatorio y para tratar enfermedades degenerativas del sistema nervioso. Favorece bazo-páncreas y descongestiona intestino grueso, corazón y arterias. Podemos encontrar dos variedades básicas de esta semilla, la marrón y la dorada, muy similares en composición nutricional, aunque la dorada goza de mayor prestigio.

Cocción / usos: La mejor forma de usar la fibra es a través del consumo de la semilla triturada o bien remojando una cucharada de semilla en un vaso de agua durante toda la noche. Este último sistema solubiliza el mucílago en el agua, pero al ingerir las semillas deberemos masticarlas muy bien para acceder al contenido interno de los granos. También podemos incorporarla, tras remojarlas, en batidos, cereales de desayuno o mueslis. También se suele incorporar a varias preparaciones de panificación.