Datil medjoul

22,15 /kg

SKU: GRANEL234 Categoría: Etiqueta:

Descripción

La concentración de nutrientes en las frutas desecadas las convierte en una gran fuente de energía.
La vitamina C, que se deteriora fácilmente, queda reducida durante el desecado, pero una buena parte de los nutrientes y minerales se mantienen inalterados o incluso se concentran respecto a la fruta fresca. Cabe destacar su alto contenido en hidratos de carbono, que proporcionan energía estable prolongada. Además, la presencia de la vitamina B3 (niacina), favorece un completo aprovechamiento de estos hidratos de carbono.
Una buena proporción de los carbohidratos se encuentra en forma de fibra vegetal, muy útil en casos de estreñimiento.
Gracias a la fibra la liberación de la energía se realiza de forma gradual y constante, evitando cambios de glucosa bruscos en sangre. Por otra parte, su fibra no soluble reduce la tasa de colesterol.
Casi todas las frutas desecadas son ricas en hierro, contienen cantidades notables de calcio, y sobre todo son generosas en potasio. Otra de sus ventajas es su contenido en betacarotenos, capaz de neutralizar la acción de los radicales libres.
El sabor dulce de las frutas desecadas tonifica el bazo. Permiten incorporar ese sabor a la dieta de una manera saludable y en equilibrio con la estación invernal, pues la deshidratación yanguinitza la fruta, la naturaleza de la cual es de por sí muy expansiva (muy yin)

Los dátiles son el fruto de la palmera datilera y son originarios del norte de África y de Oriente Medio, aunque hoy en día su cultivo está extendido por muchas zonas de nuestro planeta.
Los dátiles medjoul son llamados también «el rey de los dátiles», ya que son muy grandes y carnosos.

Debido a su gran cantidad de hidratos de carbono resultan un alimento muy energético ideal para reponer fuerzas sobre todo en niños y deportistas. Además aumentan la capacidad y agilidad mental.
Son ricos en glutamina, componente necesario en la formación de glutatión, uno de los antioxidantes más importantes del organismo.
Por su aporte de energía, incrementan la capacidad y la agilidad mental.
Son un alimento rico en ácido pantoténico (vitamina B5) que contribuye a rendir mucho más en el deporte, ya que transforma las grasas en energía.
Su contenido en triptófano (aminoácido esencial) ayuda a calmar y dormir mejor ya que combate el estrés y el nerviosismo, por su capacidad relajante.
Contienen gran cantidad de fibra, lo que ayuda en el control del estreñimiento.
En cuanto a minerales son ricos en potasio, cobre, magnesio y calcio.
Su alto contenido en potasio aumenta la diuresis, mejorando trastornos de retención de líquidos y la hipertensión arterial. El magnesio es necesario para la correcta transmisión de los impulsos nerviosos y el ritmo cardíaco. Por su parte el calcio participa en la correcta formación ósea y diferentes reacciones metabólicas.
Cuando son bien maduros se pueden hervir en leche y administrarse para ablandar y suavizar las vías respiratorias en caso de dolor de garganta, resfriados, faringitis, bronquitis, tos, etc.
No se recomiendan en personas que sufren trastornos gástricos como diarreas o gases; tampoco en migrañas.